Dada las circunstancias, por las fechas que hemos pasado, no pude hacer este post en su momento y aunque con un poco de retraso, (hace un mes que hice el viaje), no quiero dejar de contaros algunas de las impresiones y experiencias de mi escapada a Florencia.

De unos años a esta parte suelo hacer una escapada en Navidad para ver los mercados de adviento alemanes, dado que Ryanair tiene ahora menos oferta de vuelos desde Valencia,este año cambiamos Alemania por Italia y cogimos un vuelo a Florencia vía Pisa,no nos defraudó,en esta época del año tiene el encanto añadido de todas las decoraciones navideñas.A parte de ser una hermosísima ciudad muy bien conservada, tiene la mayor colección de obras pictóricas y arquitectónicas renacentistas del mundo.Los Medici,se encargaron de enriquecer el patrimonio cultural de la ciudad, apadrinando a los mejores artistas de la época.

Como siempre, muy bien la elección de los hoteles con booking, perfecta la relación calidad precio, a la que hay que añadir un trato familiar especialmente en el caso de Florencia.
En todas las escapadas intento aprovechar al máximo pateando y viendo todo lo que me alcance el tiempo,en el caso de Florencia no es suficiente,hay tanto que ver que tres días no son bastantes para recorrer la ciudad y ver los museos exteriores e interiores,aun así el fin de semana dió mucho de si y pudimos ver muchas cosas.
En este caso,no “todos los caminos llevan a Roma” sino al Duomo, una de las cuatro catedrales mas grandes del mundo,con su cúpula de mármol a la cual subimos para contemplar las vistas de la ciudad, 465 escalones que me dejaron hecho polvo (me temblaban las piernas cuando llegué a la cima) estado que contrasta con lo fresca que llegó Lara (mi sobrina,10 años) ,

en un mismo espacio se concentran El Duomo,El Campanile y el Baptisterio con sus puertas de bronce diseñadas por Ghiberti,creando un conjunto de mármol verdoso muy característico de las construcciones de la época.

Una vez superado el primer flash (creo que no sufrí el síndrome de Stendhal), aquí no acaba la cosa y uno no deja de asombrarse a medida de que vá recorriendo la ciudad,la Piazza Della Signoria con la fuente de Neptuno rodeada de reproducciones de famosas estatuas,entre ellas el famoso David de Miguel Angel y el Palacio Vecchio,

sigues andando y llegas al rio Arno cruzado por cuatro puentes,siendo el mas importante El Ponte Vecchio lleno de pequeñas tiendas.salvando las distancias me recordó al puente del Rialto en Venecia.

Subimos a la Plaza Michelangelo desde donde hay unas impresionantes vistas de la ciudad,mas arriba, la Iglesia de San Miniato donde oímos una misa cantada por unos monjes benedictinos.

Todo esto son museos exteriores,pero luego están los interiores, la Galería de los Uffizi,una de las mejores pinacotecas del mundo (es necesario reservar con antelación) siempre hay colas inmensas,El palacio Pitti,con otra importante colección de obras,El Bargello, que según dicen es la Meca de la escultura,La Galería Della Academia donde está el impresionante David de Miguel Angel….. como comprenderéis no hay tiempo para tantas cosas.pero aun pudimos tocarle el “morrito” al porcellino,comer pasta y helados y ver el mercadillo alemán donde Silvia tomó el “vino caliente” y comimos las correspondientes salchichas en un tio vivo - bar, en una de las plazas mas emblemáticas de Florencia,La Santa Croce.

Florencia, es quizás una de las ciudades que mas me han impresionado, así que seguro que volveré para terminar de conocerla y ya de paso haré un recorrido por la Toscana.
El viaje terminó con un pequeño recorrido por Pisa,viendo la plaza del Duomo,donde está la famosa torre inclinada y donde se concentran prácticamente todos los monumentos.

A petición de algunos lectores,vuelvo a incorporar la seccion “foto de la semana”,esta semana noy duda en la elección,una foto con una carga historica impresionante.

Una cancion italiana para acompañar el post: Azurro de Adriano Celentano.